venusenlaarena:

Nuestros ya lejanos años maravillosos.
Como cuando íbamos en la prepa y creíamos que salir de ella significaría salir a conquistar el mundo, a servirnos la vida en rebanadas grandes, y que todo sería una gran fiesta eterna en la que nosotros mismos seríamos los protagonistas de nuestra propia felicidad, y no nos importaba reprobar los exámenes de matemáticas porque en el examen extraordinario nuestro mejor amigo estaría aplicando también a nuestro lado, y nos saltábamos las clases por quedarnos platicando en el patio de atrás y de nuestras pláticas aprendíamos más  porque las clases de biología o de informática no te decían de qué iba la vida, y nos quejábamos de la comida cara y fría que nos daban en la cafetería, pero sabíamos que irremediablemente algún día la íbamos a extrañar, y veíamos los cambios de  cada clase como una oportunidad para gritar, cantar, bailar, y aprovechábamos todas las veces en las que la directora estaba ausente para ir a fumar en las canchas de atrás mientras nos reíamos de lo jóvenes que éramos, planeando escaparnos al cerro a tomar tequila barato después de presentar exámenes cada fin de semestre, y teníamos una banda de “rock” y no nos sabíamos más que una canción, pero no nos importaba porque cualquier tarde entre semana era hermosa para ponernos a ensayar y pensábamos en llegar menos que lejos, pero nos gustaba creer que éramos músicos aunque fuese sólo en ese momento; sólo en ese cuarto cerrado que se reía muchas veces de lo malos que éramos pretendiendo hacer música, y creíamos en el amor y anhelábamos algo más allá de ser sólo profesionistas algún día: con hacer lo que realmente amamos hacer en la vida y si eso nos dejaría dinero, sería un consuelo, y soñábamos con vivir al límite. Luego, despertamos.
a.a

Pinche Venus :’(

venusenlaarena:

Nuestros ya lejanos años maravillosos.

Como cuando íbamos en la prepa y creíamos que salir de ella significaría salir a conquistar el mundo, a servirnos la vida en rebanadas grandes, y que todo sería una gran fiesta eterna en la que nosotros mismos seríamos los protagonistas de nuestra propia felicidad, y no nos importaba reprobar los exámenes de matemáticas porque en el examen extraordinario nuestro mejor amigo estaría aplicando también a nuestro lado, y nos saltábamos las clases por quedarnos platicando en el patio de atrás y de nuestras pláticas aprendíamos más  porque las clases de biología o de informática no te decían de qué iba la vida, y nos quejábamos de la comida cara y fría que nos daban en la cafetería, pero sabíamos que irremediablemente algún día la íbamos a extrañar, y veíamos los cambios de  cada clase como una oportunidad para gritar, cantar, bailar, y aprovechábamos todas las veces en las que la directora estaba ausente para ir a fumar en las canchas de atrás mientras nos reíamos de lo jóvenes que éramos, planeando escaparnos al cerro a tomar tequila barato después de presentar exámenes cada fin de semestre, y teníamos una banda de “rock” y no nos sabíamos más que una canción, pero no nos importaba porque cualquier tarde entre semana era hermosa para ponernos a ensayar y pensábamos en llegar menos que lejos, pero nos gustaba creer que éramos músicos aunque fuese sólo en ese momento; sólo en ese cuarto cerrado que se reía muchas veces de lo malos que éramos pretendiendo hacer música, y creíamos en el amor y anhelábamos algo más allá de ser sólo profesionistas algún día: con hacer lo que realmente amamos hacer en la vida y si eso nos dejaría dinero, sería un consuelo, y soñábamos con vivir al límite.
Luego, despertamos.

a.a

Pinche Venus :’(

1 month ago by cromeos 21 notes